26 enero 2017

Anakin Carrington 2005-2017


Mi querido Anakin murió anoche en México.
Era un people person y quería a todo mundo; me gusta pensar que yo era su humano favorito.
Lo cual no significa que me respetara, ni le impedía hacer travesuras de vez en cuando.
Junto con Milo, es uno de los gatos con más personalidad que han bendecido mi vida.

Me partió el corazón que no pudiera acompañarnos a Canadá, pero estaré por siempre agradecido a la familia que lo adoptó y consintió tanto como nosotros.

18 marzo 2015

Vancouver stories

Red light


Late night. A young woman is in line at Starbucks.
A young man comes up behind and taps her shoulder. 

“Hi. I noticed you. You're cute.”

“Thank you”

“I wanted to meet you. My name is L___”

“I'm N______”

“What are you up to?”

“Getting coffee”

“Haha, I see. Why do you have a bag?”

“I'm going to my boyfriend's place”

“Have a good night”

He walks out

24 febrero 2015

Extañando a Milo

Uno de mis propósitos de año nuevo es retomar la escritura, ya sea en cuentos o en blogs.

He decidido comenzar con algo muy sencillo: Una foto de Milo, mi “gato león”, a quien extraño mucho, pero que estoy seguro está husmeando e investigando donde quiera que van esos personajes que transforman tu vida, siendo mucho más que una mascota.

15 mayo 2012

Canadá - Año 1 - 1

Hoy hace un año llegué a Canadá.  Ha sido el comienzo de una serie de cambios muy profundos en mi vida.

Antes de partir
La decisión de emigrar se dio a lo largo de un proceso que duró poco más de una década -- a mediados de los noventas aplicamos y nos aceptaron, pero por las circunstancias y nuestros miedos, no dimos el brinco.  Sin embargo, el germen de la idea, el "gusanito" permaneció en nuestras mentes durante todos esos años, hasta que varios eventos del dominio de la sociedad mexicana funcionaron como catalizador para aplicar nuevamente.

A lo largo de los tres y pico años que duró el trámite, hubo momentos en los que Sweetie Pie y yo nos cuestionábamos si las dificultades que surgían en el trayecto, eran pruebas para asegurar que íbamos bien, o señales que nos indicaban que íbamos por el camino errado.

Va en serio: Ahora o nunca
Cuando nos dieron la visa, nos preguntamos - ¿Ya no es el momento? ¿podré encontrar trabajo en un entorno donde nadie me conoce?  ¿qué tan difícil será para las niñas ajustarse? ¿vamos hacia un mejor lugar o nos estamos dando por vencidos con la situación en México? No éramos las mismas personas que cuando empezamos el trámite.

Con parentela y amigos, hubo de todo - desde quien nos felicitaba emocionado y brindó todo el apoyo, hasta quien proyectó sus temores enumerando las mil y un razones por las que es una pésima idea.

Cuando por fin nos dieron la visa, creímos haber pasado la parte complicada - en realidad fue simplemente engorrosa, lo complicado vino después.