19 mayo 2008

Reseña Cinera: Las Crónicas de Narnia - El Príncipe Caspian

Los hermanos Pevensie deben regresar a Narnia a ayudar al Príncipe Caspian a recuperar el trono de Trelmaria (los chicanos de Narnia), pero descubren que mucho ha cambiado en su ausencia.

Advertencia - Esta reseña contiene un spoilerzote, no sigas leyendo si no quieres saber el final de la película

Lo Bueno
  • El personaje de Edmund, que aprendió y aplica en esta vuelta la dura lección que recibió en la primera película.
  • Lucy: como siempre, la más chica es la más abusada y nadie le hace caso
  • Damián Alcázar
  • Trumpkin (el enano gruñón pero de buen corazón)
Lo Malo
  • Los escritores no supieron qué hacer con la atracción entre Susan y Caspian
  • Peter tarda mucho en desapendejarse, Caspian como que se queda en la tarada, y nunca lo ves como líder.
Lo Feo
  • Los momentos fusilémonos-Lord-of-the-Rings-pero-que-nadie-se-dé-cuenta, que son demasiados
  • Los ratones que se parecen a Gato con Botas de Shrek
  • Al final el Dios León soluciona todo

La cita de la película
Reepicheep (un ratón): We were expecting someone taller!
Trumpkin (el enano): You're one to talk.

La película anterior me gustó mucho, creí haberla reseñado, pero al parecer no fue así. Desafortunadamente esta entrega genera mucha expectativa, pero se queda corta.
Recomendable a secas.

3 comentarios:

el7palabras dijo...

Tenga.

Ese "recomendable a secas" es lapidario.
Usualmente es usté muy acertado en sus crónicas Laurens; ¿será mejor quedarse con el libro?

Won-Tolla dijo...

No he leido el libro; sin embargo, me gustó mucho la película anterior, y el libro, cuando lo leí.

Si te esperas a que salga para la renta, no te pierdes de gran cosa.

Pero si tienes niños de pequeños a preadolescentes, y te obligan a verla, no es un martirio; hay peores formas de pasar una tarde (como ir a ver Stardust, por ejemplo),

Ivanius dijo...

hmmm... coincido bastante con la reseña, y le agregaría entre lo Feo el acento no-específico del príncipe Caspian, que a veces como que se le olvida.
Yo creo que sí vale la pena verla en el cine, aunque no se me hace tan buena como la primera.
Lo mejor, para mí, es la escena crucial de Edmund, resuelta con total indiferencia británica y sin despeinarse.